Desde el corazón de la Amazonía hasta los cielos del Amboró, estamos escribiendo una nueva historia de esperanza para una de las aves más poderosas del planeta. El rescate de Luna y Roque fue solo el comienzo. Hoy, nuestro trabajo sigue en marcha, llevando ciencia, compromiso y amor por la vida silvestre a todo el país.
La rehabilitación de fauna no es solo devolver animales a la naturaleza. Requiere ciencia, recursos, estrategia y sobre todo paciencia. Este programa marcó un hito: por primera vez en Bolivia, se logró rehabilitar y liberar con éxito a dos individuos de Harpia harpyja bajo criterios clínicos, biológicos y legales.
Para garantizar que Luna y Roque pudieran regresar a la naturaleza en las mejores condiciones posibles, se siguieron protocolos específicos y acciones a medida para cada etapa de su proceso de rehabilitación.
El trabajo directo con águilas arpía comenzó el año 2018, cuando la Dirección de Recursos Naturales (DIRENA) del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, en su calidad de Entidad Autónoma Departamental Territorial, realizó el rescate de dos pichones de águila arpía.
El rescate de estos pichones, hembra y macho, fue realizado en agosto y septiembre respectivamente. Ambos incidentes se registraron en áreas de aprovechamiento forestal, donde, al no seguir los criterios correspondientes para minimizar impactos ambientales, los árboles en los que se encontraban los nidos fueron derribados, provocando la caída de los pichones todavía en temprana etapa de desarrollo e incapaces de sobrevivir por sí mismos.
Entre 2018 y 2020, los pichones fueron cuidados en el Centro de Atención y Derivación de Fauna Silvestre de la entidad gubernamental como autoridad competente.
Debido a la falta de experiencia en el país con respecto al trabajo en cautiverio con esta especie, se tomó contacto con el especialista
Dr. Alexander Blanco de la Fundación Esfera en Venezuela, quien con sus más de veinte años de experiencia profesional con águilas arpía, asesoró el trabajo desarrollado por el personal técnico para la atención de las aves.
A finales del 2020, se realizó un acuerdo interinstitucional en el que participaron:
El objetivo del acuerdo fue rehabilitar a las aves, las cuales mostraban características idóneas como candidatas para ser liberadas en vida silvestre.
Antes de iniciar cualquier tratamiento, el primer paso fue conocer en profundidad el estado de salud de las aves. Esto incluyó análisis exhaustivos de su condición física, estado de sus huesos, musculatura y signos de estrés, lo cual es fundamental para determinar si están en condiciones de afrontar el proceso de rehabilitación.
Para que las arpías puedan reintegrarse al mundo natural sin perder sus instintos, se implementó un proceso de corte de impronta. Esto significó que los pichones fueron alejados de la influencia humana, usando trajes de camuflaje y técnicas especiales para evitar que asociaran a los humanos con sus cuidadores, asegurando que pudieran vivir de manera independiente en la naturaleza.
Para que las arpías puedan reintegrarse al mundo natural sin perder sus instintos, se implementó un proceso de corte de impronta. Esto significó que los pichones fueron alejados de la influencia humana, usando trajes de camuflaje y técnicas especiales para evitar que asociaran a los humanos con sus cuidadores, asegurando que pudieran vivir de manera independiente en la naturaleza.
El cambio en la dieta fue otro desafío significativo. Las arpías tienen una alimentación muy especializada y dependen de presas específicas, como monos y perezosos, para su nutrición. Durante su rehabilitación, se les proporcionó una dieta que simulara la que encontrarían en la naturaleza, introduciendo animales como presas vivas (en lugar de alimentos procesados), para que pudieran practicar sus habilidades de caza y alimentación.
Elegir el lugar adecuado para liberar a las aves fue una de las decisiones más importantes. Se seleccionaron áreas dentro del área de distribución de la especie, con registros previos de individuos de águila arpía en la zona. Además, se evaluaron las amenazas potenciales (como la caza o la deforestación) y la logística para garantizar que la liberación fuera segura tanto para las aves como para los equipos involucrados.
En septiembre de 2023, Luna y Roque alzaron vuelo en una zona estratégica del ecosistema amazónico boliviano. El lugar fue elegido por cumplir con todas las condiciones necesarias: abundancia de presas naturales, cobertura legal de protección y un sistema logístico preparado para su monitoreo continuo.
Fue mucho más que una liberación: fue el punto de partida de una nueva etapa en la conservación de la especie en Bolivia.
Lo que comenzó como un rescate de emergencia se transformó en el primer Programa Piloto de Rehabilitación del Águila Arpía en Bolivia. Con la liberación exitosa de Luna y Roque, no solo demostramos que era posible…
Descubrimos cuánto nos faltaba por saber.
El impacto científico, técnico y simbólico de ese proceso reveló vacíos críticos en información sobre la especie, su distribución y amenazas.
Esa experiencia dio origen a algo más grande: el Programa Nacional de Conservación del Águila Arpía, una estrategia integral para proteger su hábitat, generar conocimiento y garantizar su futuro.
Apoyá el primer proyecto de conservación del Águila Arpía en Bolivia. Protegé la especie, su bosque y la ciencia que la hace posible.
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Programa Piloto de rehabilitación del Águila Arpía
Programa de Conservación de Águila Arpía en Bolivia
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